El viaje comienza con vuelos desde Córdoba hacia Curazao, con equipaje de mano incluido y la posibilidad de consultar salidas desde otras provincias para mayor comodidad. Una vez en destino, tendrás incluidos los traslados de llegada y salida en servicio regular compartido, para que tu experiencia sea simple y sin preocupaciones desde el primer momento.
Durante la estadía, disfrutarás de 7 noches de alojamiento en el hotel Dolphin Suites & Wellness Curacao, en habitación estándar y sin régimen de comidas, lo que te permitirá descubrir y elegir libremente entre la variada gastronomía local.
Aprovechamos también para contarle un poco más sobre el destino. La zona central de Willemstad está dividida en dos sectores ubicados a cada lado del icónico Puente de la Reina Emma. De un lado se encuentra el barrio de Punda y del otro Otrobanda. Ambos ofrecen escenarios pintorescos ideales para recorrer caminando, sacar fotos y disfrutar de sus características edificaciones de colores. Esta zona del centro no cuenta con playas; allí se encuentran el muelle, un fuerte histórico, puentes y algunos hoteles, muchos de ellos con sistema todo incluido, que en general no tienen playa natural. En varios casos, los hoteles de esta área cuentan con pequeñas entradas al mar entre rocas o playas artificiales.
En cuanto a la ubicación del hotel cotizado, se encuentra en la zona de Mambo Beach, aproximadamente a 2 km del centro. Se trata de un sector con mucho movimiento, bares, tiendas y vida nocturna, donde por las noches suelen organizarse fiestas y eventos, ofreciendo opciones para disfrutar más allá de los días de playa.
El hotel no está ubicado en primera línea de playa, sino a pocos metros, a unos 3 a 5 minutos caminando. Sin embargo, brinda acceso gratuito a la zona de playa, considerada una de las mejores de la isla. Se trata de una extensa franja de arena que, gracias a un muro de rocas ubicado frente a la costa, mantiene el mar muy tranquilo al retener las olas y crear una especie de piscina natural, ideal para nadar o practicar snorkel. Detrás de este muro se encuentra el mar abierto. No son playas especialmente anchas, pero sí muy largas, lo que permite recorrerlas caminando y disfrutar del paisaje.
La infraestructura hotelera de la isla es, en general, buena, aunque es importante tener en cuenta que el hotel seleccionado no es de categoría lujo.
Una excelente opción para aprovechar al máximo la isla es alquilar un auto y recorrer algunas de las playas más hermosas del norte de Curazao, que no cuentan con grandes desarrollos hoteleros cercanos. Entre ellas se destacan Kenepa Grande, Kenepa Chica, Playa Lagun donde hay un bar ubicado en lo alto con excelentes vistas, Playa Jeremi y Playa Porto Mari, entre otras.
Otro lugar muy interesante para visitar es Jan Thiel Beach, ubicada a unos 25 minutos del centro. Es una zona más exclusiva, ideal para pasar el día en clubes de playa donde se paga el acceso y se puede disfrutar de restaurantes, música y un ambiente más selecto. Desde allí también parten los famosos catamaranes hacia Klein Curacao, en una excursión de día completo hacia esta pequeña isla de estilo reserva natural. El trayecto dura aproximadamente dos horas y, si hay viento, el mar puede moverse bastante, aunque la experiencia vale la pena por sus paisajes y playas prácticamente vírgenes.